Cerezos en flor
06-04-2018   Pedro Gallo

Los veo un año mas desde aquí. Nos los trae la televisión japonesa en directo. Pero no es lo mismo. Es ese esplendor de blancura que inunda todo Japón por unos breves días. A oleadas de Sur a Norte.  Son aires de Primavera con todos los matices del blanco al rosa. Hasta los mapas a colores por regiones según la marea prevista son vitalizadores. Las esperanzas a flor de labios de todos para que no diluvie esos días, y menos que no se embravezcan los vientos. Si ya la lluvia de sus pétalos es tan efímera, con rachas fuertes no sembrarían paz. El “O-Hanami”, esa contemplación de las flores que alcanza su cielo con los sakuras, acabaría en alboroto y fraude anímico de nuestra fiesta. “Hanami” es la contemplación de las flores pero le ponen la “O” honorífica de las cosas mas venerables.

Este año, el 25 de Enero ya salió la primera predicción del programa de florecimiento de los cerezos por regiones. Increíble la cantidad de expertos dando sus opiniones mas o menos fundadas, los gráficos desplegados, las esperanzas de los ciudadanos de cada región, los temores ante este año climático inesperado e incontrolado. Cábalas de profesionales, expertos y mayores de cuándo florecerán en su región, en su ciudad. Esto si lo veo cada día en la televisión.

Pero todo el palpitar popular identificándose con el símbolo mas bello de la Naturaleza de Japón,  no es lo mismo por televisión. Se envían voluntarios de la empresa o grupos de amigos, para extender temprano sus “tatamis” en los mejores sitios de los parques y darse a la contemplación todos después. Movilización total. Después corre el sake y la cerveza, fácilmente te invitan si pasas cerca y no son sitios superfamosos de miles de visitantes. Es el “carpe diem” (“aprovecha el momento”) que traducido a la cultura japonesa sería “aprovecha esta efímera belleza”. En plena solidaridad humana. Unos días de una sociedad distinta con una sola ilusión: palpitar al unísono con la belleza de la Naturaleza.

Soñaremos algo en el rincón japonés del Parque de Ifema de Madrid.

 



España-Japón, para entendernos...